lunes, 14 de marzo de 2011

...Y el diablo del violín.

Si hay una leyenda que asocie virtuosismo musical con pacto diabólico esa es la de Niccolo Paganini. Desde su propio aspecto terrorífico, pasando por su mala relación con la Iglesia, sus proezas tecnicas y su magnetismo de animal escénico, todo contribuyó a que esta leyenda fuera cada vez más verosimil.
Todo empezó cuando contaba 5 años, su madre soño que se le aparecía el demonio y le dice que su hijo Niccolo sería un famoso violinista. A partir de ese momento su padre le obligará a practicar diariamente al menos 10 horas (qué curiosa coincidencia con Beethoven, Paco de Lucía y tantos otros grandes músicos. O a lo mejor no es coincidencia que el estudio sistemático produce excelencia)
Poseía oído absoluto y entonación perfecta, y su técnica era prodigiosa lo que llevó a más de un profesor suyo a exclamar: no tengo nada más que enseñarle.
Bueno, hay muchas cosas que se pueden investigar sobre este genio pero me gustaría que fuerais vosotros quienes lo hicierais. Por ejemplo:
¿Con qué enfermedad congénita nació, que características especiales tenía su tecnica violinística, qué otros instrumentos tocaba, cual fue su primer instrumento, cual era su violin favorito, de qué cosas era capaz con su violín, cuantas obras compuso...?
Al rico positivo, animaos y nos dejais vuestros descubrimientos en comentarios.
Yo por mi parte os dejo dos versiones de una de las partituras más dificiles de Paganini, el capricho nº 24. La primera, de Jascha Heifetz es histórica y una de las mejores interpretaciones registradas que quedan y el segundo es un fragmento de una película que dirigió e interpretó el excentrico Klaus Kinski, sobre la vida del genio. Es interesante porque vereis primeros planos de algunas de las técnicas más espectaculares del violín y lo del menton del violinista que os comenté en clase...Y no os preocupeis que al gatito no le pasa nada



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